A finales de agosto, el ámbito del narcotráfico en Europa se vio alterado por la aparición de un grupo de presuntos sicarios en una propiedad situada en Overasselt, en Países Bajos, quienes buscaron, sin éxito, a un joven de 28 años a quien acusaban de haberse apropiado de al menos dos grandes cargamentos de cocaína, uno de los cuales fue interceptado en Sevilla y superaba la tonelada, mientras que el otro fue detenido en la frontera entre España y Francia. Esta acción armada se complementó con un vídeo amenazante dirigido a Jan G., la persona que estaban buscando y que logró escapar a tiempo. En este incidente, falleció un vigilante de seguridad que fue tiroteado.
Pocos días después, se hizo público el hallazgo de otro significativo alijo, en este caso de 3,9 toneladas de cocaína que habían llegado al puerto de Dunkerque, en Francia, procedentes de Ghana. El origen de la droga que había sido intervenida en España también se relacionaba con el continente africano, y las autoridades consideraban que estos eventos estaban conectados con las mismas organizaciones. El destino de esos 167 fardos era el puerto de Amberes.
Diez días tras esta segunda incautación, las autoridades procedieron a la detención de su presunto responsable. Este ya no se encontraba en Francia, ni en España, ni en Bélgica, y mucho menos en Países Bajos. Fue arrestado en Alemania. Se trata, según lo informado, del propio Jan G., quien es identificado como colaborador del fugitivo Bolle Jos, considerado un importante proveedor de cargamentos desde el Golfo de Guinea, posiblemente desde Sierra Leona, aunque también se le asocia con otros países de la región.
El viernes 18 de septiembre, y a solicitud de las autoridades neerlandesas, la policía alemana detuvo al ciudadano de Países Bajos.
«El sospechoso emergió en una de las investigaciones realizadas por la Unidad Nacional de Investigación e Intervención tras el estallido de violencia en Overasselt el 1 de septiembre», señala la Politie de Países Bajos.
El individuo de 28 años, residente en Overasselt, fue arrestado en un aparcamiento cercano a la A44, en las proximidades de la localidad alemana de Soest, en el interior del país. La investigación penal del sospechoso detenido en Alemania está siendo llevada a cabo por la Unidad Nacional de Investigación e Intervención bajo la supervisión de la Fiscalía Nacional, y ya se ha efectuado la solicitud de extradición correspondiente.
Dos semanas antes, justo cuando se llevaba a cabo la intervención del alijo en Dunkerque, otro hombre fue detenido en Dordrecht, al sur de Róterdam, quien también es sospechoso de estar implicado en el intento de importar los 3.857 kilos de cocaína. Asimismo, se sospecha que este individuo tuvo un papel coautor en los actos preparatorios relacionados con la importación de cargamentos de cocaína a los Países Bajos en 2026, ambos vinculados a la estructura criminal del mencionado Joseph Leijdekkers, apodado Bolle Jos.
Jan G. compareció ante el juez de instrucción el jueves 10 de septiembre, quien determinó que permanecería bajo custodia durante un periodo de 14 días. En la actualidad, se encuentra en aislamiento, lo que implica que solo se le permite mantener contacto con su abogado.
Debido a los intereses de la investigación, las autoridades han decidido no proporcionar más detalles al respecto en este momento.
